
Un día extraño la vi, la observe un momento, no creí que fuera cierto lo que mis ojos veían. Una deslumbrante luz no me permitía observarla con detalle, se le veía un poco tensa, pero muy tierna, sus facciones finas como las de una verdadera princesa, una hermosísima silueta, emanaba una energía interesante; perplejo me detuve a admirarle, no creí que fuera cierto, pero era ella no cavia duda. Comencé a acercarme lenta y cuidadosamente, precavido, entusiasmado, con ganas de llorar de felicidad; -por fin- pensé, había llegado la hora, era momento, mi mejor momento; llevaba siglos esperando, quizás si me acercaba un poco mas, podría verle a los ojos, esos ojos que tantas y extasiadas veces había imaginado, esa mirada tranquila de una pequeña niña, de una inocente. En verdad no creí lo que veía, ojos marrones con un toque de brillo, una pupila verdaderamente llamativa, casi atraía con solo mirarme, sentía que algo de sus ojos me pedían que me acercara, mágicamente comencé a ilusionarme, ¿en verdad será ella?, un cabello completamente oscuro caía como cascada en su delicado cuello, rosado por el viento parecía tener vida, se movía con tal delicadeza que parecía hipnotizarme, un cabello sedoso, con aroma inquietante, comencé a paralizarme, no parpadearía en ningún instante, la observaba con detalle, comencé a bajar la mirada para cerciorarme, piel ruborizada, una cara amable, mejillas rosadas, una nariz redonda pero muy agraciada, cejas delgadas como una navaja afilada, y unas pestañas enormes, su piel mulata, como el color de las hadas, (era mas de lo podía pedir, era perfecta, y aun me faltaba). -¡Labios!, casi me desmayo; completamente rojos y aterciopelados, como las rosas en verano, unos labios hermosos, con muchas ganas de besarlos, en verdad creí estar en el paraíso, tenia que ser un dios, definitivamente era un dios. No continuar viéndola o moriría de la emoción, tenia unos pechos, que me daban pavor; me encontraba al borde de sufrir un ataque al corazón, pero mi entusiasmo no tenia perdón, mire su cintura parecía un avispón, y esas caderas que contoneaba con fervor, maldición; ¡es ELLA!, me encontraba en aprietos, me acerque un poco, y en verdad no se como, creo que eran mas fuertes mis deseos de tenerla que la parálisis que sentía; yo conocía esos muslos, se que es su cara, se que son sus facciones, por fin la vuelvo a encontrar.
Me acerque con nerviosismo y temor, pero de repente…
Me desplome, mi ilusión regreso a lo mas hondo del dolor, recordé que, el pasado ya paso, lo nuestro termino y que enverdad deseaba su felicidad… -hola… -adiós…
Después de volar otra vez volví a caer, pero, después de todo, creo que la volveré a ver…
By Oliver G. A.
Me acerque con nerviosismo y temor, pero de repente…
Me desplome, mi ilusión regreso a lo mas hondo del dolor, recordé que, el pasado ya paso, lo nuestro termino y que enverdad deseaba su felicidad… -hola… -adiós…
Después de volar otra vez volví a caer, pero, después de todo, creo que la volveré a ver…
By Oliver G. A.
hayyy k liiindooo!!
ResponderEliminarpero el final noo m gustooo!!
hubiera sido hermoosoo un
encuentro como en las peliculas de amorr
perooo nuu!!
ya vess estoy cumpliendo lo k prometii
stoy leyendo todasss!!
jaja